Era pequeña, tenia el pelo cortito y una margarita en la mejilla que me fascinaba. La veía venir corriendo a mi al ritmo del loco del ojo chico o mejor aun... Sentir venir sus piecitos al ritmo de alguna canción de los 4 del peinado de hongo. Ella era la Lucy de mis días, de mi cielo con diamantes y locas nubes que pelaban todo el día a todo el mundo. La niña que jugaba a crear dinosaurios y comer a los niños que jugaban ping-pong en el patio.Pero también habían otros momentos, los momentos tristes, donde me escondía en sus piernitas a dormir y llorar un rato y ella con su eterna paciencia me escuchaba y así era como finalmente recibía alguna cartita llena de colores y locos dibujos para animarme...
¿Cómo podría haber olvidado alguna vez a alguien como ella? Olvidar los panfletos, los amuletos, las nicolas, las caracolas, los perros y los arquitectos (¡Nunca me he reído asi!)
A mi no se me olvidar y aun que hoy este mas grande, con mas primaveras, en otros mundos sé que vuela por mi cielo de vez en cuando buscandome... Yo espero sus cartas, ella las mias.
Ella me hace feliz, es mi Nicola Caracola y yo la amo.






Estaba leyendo los comentarios -que son pocos pero significativos- y me acordé de ti.
ResponderEliminarSolo quería pasar a saludar.
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ResponderEliminarHay nicola caracola, te extrañamos por aquí.
ResponderEliminarEspero que donde estés, te encuentres perfecto.